OBRA

Inhóspita

Una escena suspendida entre el ruido ausente y la geometría fragmentada.
Inhóspita explora la soledad en un paisaje urbano deshabitado, donde las conexiones —literalmente trazadas— no llegan a tocarse.
Una figura diminuta, apenas perceptible, se aferra al borde de lo cotidiano.
Todo parece estar ahí… y al mismo tiempo, en ninguna parte.

Esta obra transmite una sensación de lejanía y desconexión, con trazos que evocan estructuras urbanas suspendidas en un espacio silencioso. La figura solitaria, casi perdida entre líneas y planos, refuerza esa atmósfera de aislamiento.